lunes, 30 de mayo de 2011

PROGRAMA DE ATECIÓN A FAMILIA E INFANCIA Y EL PROGRAMA DE TRATAMIENTO FAMILIAR.

En la actualidad atendemos a multitud de cambios en la sociedad que afectan de manera significativa a nuestro desarrollo en la vida cotidiana y en la relación de nosotros mismos con el contexto. De esta forma, los cambios también han ido afectando al perfil de constitución, y por lo te las familias, y por lo tanto al tipo de necesidades que están puedan presentar.

En cuanto a los cambios presentados en las familias en la sociedad actual podemos nombrar:



  • Separaciones/divorcios de las parejas.

  • Monomarentalidad, es decir, figura existente solo de la madre en la familia.

  • Familias reconstituidas, como por ejemplo el rehacer la vida con otra pareja la cual mantenía otro vínculo anteriormente.

  • Violencia de género y agresión hacia la mujer.

  • Situación socio–económica actual (paro, reconversión profesional, ocio y tiempo libre...).

Ante estos cambios, no es de extrañar que surjan nuevos indicadores de riesgos que ponen en situación de vulnerabilidad a las diferentes familias, ya que son aspectos que les afectan directamente, y que dificultan que la familia pueda poseer una situación de bienestar, debido a los diferentes obstáculos y situaciones: discapacidades, problemas de salud mental que afectan a los comportamientos, drogodependencias y alcoholismo como vía de escape ante las situaciones de estrés, absentismo escolar que aumenta cada vez más ante la imposibilidad de conciliación de los padres con las diferentes situaciones y que desemboca en un desconocimiento acerca de la evolución de las necesidades de los menores, y todo ello, pudiendo llegar a provocar aislamiento familiar y social ante las diferentes situaciones que se difieren del resto de la sociedad.

Partiendo de esta base, se puede decir que tanta diversidad de necesidades hay, como de casos que puedan ser llegados a los Servicios Sociales Comunitarios. El servicio encargado de afrontar las problemáticas y necesidades de los menores y sus familias el de Convivencia y Reinserción Social (CORE). Aún existen tres más que integran la red de servicios de los SS. CC: Servicio de Información, Valoración y Orientación (SIVO), que funciona como puerta de entrada de los SSCC y desde el que se derivan los casos; Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD), para la prestación de ayudas a las personas dependientes; y Cooperación Social (COSO), que trabaja la potenciación de la vida comunitaria.



Dentro del CORE, existe un equipo encargado de atender a las familias con menores a cargo, de 0 a 18 años, que atraviesen por situaciones de dificultad, que impiden el desarrollo normalizado y adecuado de toda ella, y limitando así la plena integración de todos los miembros de la familia. Hablamos del Programa de Atención a las Familias e Infancia (PAFI), que tiene por lo tanto el objetivo de prevenir, paliar y corregir aquellas situaciones de riesgo tanto personales como familiares, para que no deriven en una posible situación de exclusión social, en concreto los menores, y que favorezca las relaciones de convivencia dentro de la familia. Para ello, existe un equipo de trabajo interdisciplinar compuesto por un/ a psicólogo/a, un/a trabajador/a social y un/a educador/a social. El trabajo consistirá en una intervención psicosocial y educativa y tras esto, es una evaluación acerca de los objetivos alcanzados.



Pero la atención de los SSCC hacia los menores y sus familias está determinada por un grado leve, por lo que puede haber situaciones más extremas que no puedan ser abarcadas por éstos y tengan que ser derivadas a un servicio externo, pero que están en continua dependencia. Son los llamados Equipos de Tratamiento Familiar, que surgen a raíz de la Orden de 13 de Julio del 2000. Estos tienen la función de reunificación familiar, de evaluación de los sistemas de adopciones derivados del Sistema d Protección de Menores y a transmisión de información antes situaciones graves al SPM, siendo éste el encargado (aunque ésta también puede ser realizada por SSCC).



Éste también cuenta con un equipo interdisciplinar constituido por un/ a psicólogo/a, un/a trabajador/a social y un/a educador/a social. Se encargan de áreas como salud, atendiendo a las necesidades y educando en ella; escuela, potenciando la relación de la familia con ésta, reduciendo el absentismo, coordinándose con el profesorado; en casa, estableciendo normas resolviendo conflictos; y formativa- laboral, acercando recursos de este tipo del contexto cercano.



He venido hablando durante todo el texto sobre las diferencias que existen entre los diferentes servicios, pero si os habéis dado cuenta son muchas más las semejanzas que existen: el equipo interdisciplinar, las problemáticas, la coordinación de servicios…


• Equipo interdisciplinar, donde diversas disciplinas trabajan de manera cooperativa, para disponer y utilizar más conocimientos y técnicas para el estudio de un caso, y sus correspondientes tomas de decisiones y medidas. Así se hace uso más eficiente de los recursos y más completo, además de proporcionar apoyo mutuo y satisfacción a los integrantes del equipo a la hora de trabajar.
• Además de los cambios que al principio comentaba, todas esas familias se caracterizan por vivir en espacios urbanos limitados, que se caracterizan por la pobreza, exclusión y marginación social, con déficits de infraestructuras y con índices elevados de absentismo escolar, deficiencias higiénicas sanitarias y altas tasas de desempleo.
• Coordinación de servicios, consensuando mecanismos y procedimientos para intervenciones más eficaces, y evitando la puesta en marcha de servicios de forma paralela sin relación en sí y la consecución de diferentes objetivos.

Ante el papel que me corresponde como futura educadora social, creo que las personas que nos dedicáramos a esto deberíamos poseer capacidad de autocrítica ante las diferentes situaciones que se nos van a presentar, tomando en cuenta nuestras propias capacidades para ello y dando lo mejor de nosotros mismos. Para ello, creo que es muy importante intentar trabajar sin prejuicios, dejar a un lado las estigmaciones y trabajar desde la objetividad, para una intervención más efectiva. Así, la empatía es un factor muy importante a poseer, ya que es una de las bases de nuestra profesión. Ser cercanos, mostrar todo nuestro apoyo para que las familias que lo necesitan vean que tienen a su lado ayuda para seguir adelante, sobre todo respetuosos ya que sabemos que cada dinámica familiar es un mundo, y que no siempre nuestra perspectiva en la idónea.



Para todo ello, creo que es muy importante una formación específica, debido a que las familias necesitan de una atención especial, y sobre todos los menores, con la gran protección que a ellos se les proporciona. Como futura educadora, conocer bien los recursos y actuaciones en este tipo de intervenciones es fundamental para realizar bien nuestro trabajo individual, pero además, saber trabajar con otras personas, saber escuchar y ponerse de acuerdo ante situaciones difíciles, ya que en nuestra mano está el futuro de un menor y su familia.

sábado, 21 de mayo de 2011

SALUD MENTAL

Muchas personas, incluyéndome yo misma, desconocemos el mundo de la salud mental, y las enfermedades que con ello se relaciona. Al ser un colectivo con el que no se suele tratar a menudo, nos hacemos una idea acerca de ellos por lo que se nos transmite a través de medios de comunicación, experiencias de otras personas, o vivencias que hayamos podido vivir o presenciar.



Con este vídeo, he querido resaltar la estigmatización que sufren las personas con enfermedades mentales, y que aunque veamos que son situaciones extremas, desgraciadamente hoy día se siguen manteniendo.

Como se puede apreciar en las imágenes, a parecen personas encerradas en manicomios, los cuales mantenían la función de orden social y como cajón de sastre, donde ingresaban aquellas personas que no cumplían la dinámica social que se llevaba a cabo. Éstos estaban aislados de la sociedad, en situaciones precarias, con poca atención sanitaria, que traía como consecuencia el agravamiento de las enfermedades y el deterioro personal.

Fue con la llegada de la democracia, y con el reconocimiento de los derechos humanos cuando se procede a una reforma psiquiátrica, con la cual se desinstitucionalizan los manicomios y surge un nuevo modelo de salud mental. Por lo tanto hablamos de una nueva red que relaciona lo sanitario con lo social, de actuaciones hospitalarias y de la utilización de terapias antes que de medicamentos.

Otras de las cosas que desconocía acerca de la enfermedad mental era el perfil de personas que podía sufrirla. Según datos estadísticos, afecta a más de un 25% de personas en un momento concreto de sus vidas. No existe persona determinada que pueda padecerla, es universal, y no hay distinción entre edad y sexo. Desgraciadamente son enfermedades que no tienen curas, sino mejoras, en las que las personas aprender a vivir con ella el resto de su vida.

Durante todo el argumento he venido hablando de enfermedad mental, y creo que es conveniente aclararlo ya que existen multitud de opiniones: conjunto de trastornos mentales que se diferencian entre ellos por los síntomas que presentan, por el periodo de la vida en el cual se inician y por su evolución. Entre las tipologías encontramos:

• Trastornos mentales y del comportamiento debidos al consumo de sustancias psicótropas
• Trastornos mentales orgánicos, incluidos los sintomáticos (demencias).
-Trastorno psicótico, síndrome de abstinencia.
-Esquizofrenia, esquizofrenia paranoide, catatónica, psicosis.
• Trastornos del humor (afectivos).
-Episodio maníaco, trastorno bipolar, episodios y trastornos depresivos.
• Trastornos neuróticos.
-Trastorno de ansiedad fóbica, trastorno obsesivo-compulsivo, trastorno disociativo, reacciones a estrés grave y trastornos de adaptación
• Trastorno del comportamiento asociados a disfunciones fisiológicas y a factores somáticos.
-Trastornos de conducta alimentaria, abuso de sustancias que no producen dependencia.
• Trastorno de personalidad y del comportamiento del adulto.

Muchas de estas enfermedades se ven protagonizadas en muchas personas de las cuales no tenemos consciencia de ello, como nos muestra el video anterior de muchas personas célebres y conocidas por nosotros. Con esto quería llegar a que tenemos que dejar que las personas con enfermedades mentales se expresen y den rienda suelta a la creatividad, porque ello supone para ellos una forma de mostrar sus vivencias y sentimientos. Son personas que suelen mostrar actitud de inseguridad, con carencias de afectividad, aislamiento, con dificultades de diferenciar entre el bien y el mal. Y es lógico, ya que gracias a la representación de cómo se siente una persona esquizofrénica que mis compañeras realizaron en su exposición, pude darme cuenta que son personas que no pueden controlarse por ellas mismas, debido a las alucinaciones que la enfermedad le provoca.

Por ello, creo que es muy importante saber qué líneas de actuación trabajar con estas personas, para su integración, y así eliminar los estigmas que desde hace años atrás se siguen manteniendo. A continuación os muestro un vídeo que habla sobre el flamenco como terapia para las personas con enfermedades mentales, como forma innovadora de trabajar su enfermedad.



Hay que trabajar la formación e inclusión social, el desarrollo cognitivo, el control del posible consumo de drogodependencias, pero creo que para todo ello es muy importante que las personas tengan buena autoestima, ya que es el condicionante para sentirnos capaz en realizar las cosas que nos propongamos. Me parece una buena idea, porque es una forma diferente de ocupar el tiempo libre, y no se vean continuamente inmersos en terapias que le encierran aún más en su enfermedad. Como futura educadora social, y en acuerdo con las compañeras que expusieron la temática, creo que una de las claves es dejar que estas personas se expresen y den de ellos mismo lo mejor, y así trabajar su autoestima, provocando mejoras en el control de la enfermedad, y abriéndose hueco en la sociedad, para cambiar el estigma que tanto etiqueta a estas personas y les limita en su integración.

HISTORIA DE UNA MUJER...




Hola a todos.



Soy Mª Ángeles, una educadora social de una asociación de Sevilla que está solidarizada con la violencia de género. Comencé a trabajar en ella una vez habiendo entregado mi curriculum, y hasta ahora siguen contentos con mi labor.



Hace unos días, nos llegó un aviso de los SS. CC sobre una mujer que había sufrido maltrato, y que necesitaba todo tipo de apoyo y ayuda en este tema. Nosotros la acogimos con los brazos abiertos y comenzamos a trabajar con ella.



María está casada, tiene 42 años, y tiene dos hijos de 14 y 10 años respectivamente. Su testimonio llegó a los SS. CC y enseguida la atendieron. Desde su testimonió se pudo concretar que había sufrido abuso físico y psicológico, aunque también os transmito que existen abusos sexuales (obligan a la mujer a mantener relaciones íntimas sin su consentimiento), ambiental (no se respeta el entorno de la mujer y su independencia) y el financiero (el hombre ejerce el poder y limita la libertad de la mujer para que ella haga con el dinero lo que quiera).



Anteriormente a esto María había estado dos años aguantando la situación, y el salir de ello fue debido a sus hijos, en los cuales vio miradas de tristeza ante la situación y sabía que tenía que darle un entorno mejor para sus hijos, además de un buen ejemplo de familia basado en el respeto. Todas persona que no es maltratada siempre se ha hecho la pregunta de cómo una mujer puede aguantar que un hombre la trate así. Pues así os explico la teoría del ciclo de la violencia: ésta tiene el primer paso que se marca por una tensión controlada del hombre que maltrata, y que en el segundo paso se descontrola y es cuando se produce el maltrato. Tras esto, el tercer paso, de Luna de Miel, el hombre se muestra arrepentido, y su mujer al quererlo lo perdona. Es un círculo vicioso en el que se cae inconscientemente, y del que es muy difícil darse cuenta.



Cuando hablamos con ella sobre su empleo, nos dijo que primeramente había estado trabajando en una oficina de contable. Estuvo muy bien, ya que aunque tenía a su primer hijo, recibía ayuda de su madre para cuidarlo. Pero si nos comenta que se había sentido a veces frustrada porque realizaba muchos progresos, y siempre veía cómo compañeros suyos (mayormente hombres) ascendían y ella no. Entonces se quedó embarazada de su segundo hijo, y fue despedida de la oficina. Fue una mala situación, ya que con el sueldo sólo de su marido no llegaban a fin de mes, y tampoco su madre podía hacerse cargo de sus hijos porque se puso enferma. Buscó trabajo en todo aquello que pudiese poner en práctica sus estudios de administración, pero eran muchas las trabas que le ponían para acceder al puesto. Acabó encontrando trabajo en el ámbito doméstico, desde la economía sumergida.



Tengo que añadir un paréntesis ante esta situación, ya que, son muchas las mujeres que encuentran estas limitaciones a la hora de acceder a un puesto de trabajo. El techo de cristal es uno de los casos más comunes, que como afecto a María, superponen una barrera ante la mujer para que no pueda acceder a los puestos de alta dirección. Al tener puestos inferiores con salarios inferiores, y al tener limitaciones para acceder a un empleo, se está produciendo el fenómeno de feminización de la pobreza, el cual deja a las mujeres en vulnerabilidad para llegar a ser excluidas de la sociedad, ya que poseen menos renta para poder desenvolverse en la vida cotidiana y cuidar de sus familias.



Esta situación ha sido así durante toda la historia. Ya desde la época de Grecia, la mujer era tratada como esclava, y solo se dedicaba al ámbito doméstico. Además eran consideradas como un bien material, y no se tenían en cuenta sus opiniones, además de que ni se pensaba que la mujer pudiese acceder a la educación.



Aunque en la actualidad se hayan conseguido muchos avances, hoy día aun sigo encontrándome falta de igualdad en los cargos directivos, diferencias salariales y contratos a tiempo parcial para las mujeres.



Volviendo a la situación de María, una vez que llegó a los SS. CC, se puso en marcha el protocolo de actuación donde se abarcan los temas de denuncia, lesiones, si quiere abandonar su domicilio, si tiene hijos, si mantiene redes de apoyo… en este caso, María denunció, sus lesiones ya no eran visibles, ya que en los últimos casos fue abuso verbal, y quiso seguir en casa, por lo que se pusieron en marcha un equipo interdisciplinar para evaluar la situación, además de proporcionarle un plan de seguridad para ella y sus hijos.



Pero también tengo que decir que existen viviendas tuteladas, apoyo psicológico para las mujeres que deciden tomar otro camino, o que sufren situaciones diferentes. Son muchos los casos que llegan, y como casos hay personas, y todas ellas diferentes con situaciones diferentes.
Tras esto, ha María se le ha informado acerca de los programas que existen desde el IAM (Instituto Andaluz de la Mujer), en materia de formación y acceso al empleo (Programa Cualifica), en apoyo jurídicos y psicológicos… Además, también se le ha sido transmitido desde nuestra asociación los programas y servicios que están a disposición de las mujeres: Programa Amiga, donde se ofrece apoyo psicológico, ayuda económica, viviendas; Amiga Emplea, dando formación y ayuda en el acceso al mercado laboral; Testimonios Positivos, potenciando las cualidades de estas mujeres para que sirven como futuras agentes sociales de cambio; RAMA (Red de Apoyo a Mujeres Maltratadas), donde mujeres que ya han superado su situación ayuden a otras que están pasando por ello y seguir adelante.


Esta historia supone un hecho real, pero que si la analizamos más a fondo creo que hay aspectos en los que habría que incidir. Por ejemplo creo que es muy importante el trabajo con el hombre que maltrata, ya que si no se cambian sus conductas se seguirán dando nuevas situaciones de violencia de género, y seguirá siendo un círculo vicioso en el que si no trabajamos todos los profesionales de esta rama no podremos mejorar. También quiero añadir que en la ley 13/2007, de 26 de noviembre, de Medidas de Prevención y Protección Integral contra la Violencia de Género, solo aluden al maltrato de un hombre hacia una mujer, sin contemplar los casos de mujeres hacia hombres, que hay que decir que han acudido a nuestra asociación buscando ayuda. Hay buscar nuevas vías de actuación, que abarquen más problemáticas. Actuaciones con hombres que maltratan, actuaciones en materia de vigilancias a la empresas y del trato de éste hacia las mujeres, y colaborar por la igualdad de trato y oportunidades para todos.

martes, 10 de mayo de 2011

ADOLESCENTES EN CONFLICTO: BULLYING




Insultar es lo corriente, te persigue, te amenaza. Me va a insultar debajo de mi casa. Me empujó, me agarraron entre dos. Al principio no me chivé, me quitaban los zapatos, los tiraban, la mochila. Me pidió rollo y dije que no. Una vez entre el y otro quisieron bajarme los pantalones, en el autobús. El conductor pasaba de todo. Yo aterrorizada. Se lo conté a mi madre. Me sigue diciendo, te voy a amargar la vida, te voy a matar. Yo paso, intento hacer como que no me importa. Dejé de ir en el autobús. Pienso todas las noches, mañana que me hará. Una humillación, no se pone la gente de mi parte porque tienen miedo. Un día me tiró una paloma muerta y caca de perro. Y piedras, muchas me tiró. Tuve muchas ganas de “desaparecer”, por no aguantarlo. En serio. No veía otra salida. Se me junta todo. Esto y las notas son la mayor preocupación de mi vida. Tengo un 5% de esperanza en que no tenga que sufrir más, porque es peor que un cáncer y que apruebe el año que viene, que salga adelante y que venga esa sonrisa a mi, para que vuelva a ser feliz y no mire las cosas malas de la vida sino las buenas….


María 14 años. Víctima del bullying.


Ante este relato me posiciono sobre la diversidad y multitud de casos de adolescentes, que como María, son víctimas de acoso escolar o “bullying”. Éste se produce en una etapa en la cual el menor comienza a sentir cambios en su cuerpo y en su identidad, haciéndose llamar la adolescencia como aquella etapa de la vida más difícil en la que el menor se encuentra inmerso en numerosos cambios que afectan a sus relaciones, tanto familiares como entre iguales, y el que existe una continua búsqueda del sí mismo y un aumento del pensamiento crítico, sentimentalidad y autonomía personal.

Cabe destacar como más importante el factor de oposición hacia la autoridad de los padres al no verse comprendidos. Por ello, es muy importante la relación que van a tener con su grupo de iguales, como forma de verse identificados, y personas donde poder expresar lo que sienten y sentirse comprendidos por ellos. Se refuerza aquí el sentimiento de seguridad al encontrar un grupo con el cual poder identificarse, pero que en algunos casos, no siempre es efectivo, ya que pueden caer en el error de dejarse llevar por los demás simplemente por ser aceptados, sin importarles el tener que cambiar de personalidad, y dejar a un lado lo que realmente son.

Todo ello trasladado al ámbito escolar, hace que los chicos les cueste trabajo el adaptarse, tanto a la escuela como a los compañeros, que se vea incrementado por la influencia del entorno y que hace queden adaptados o no dentro de ese círculo. Por lo tanto hay que tener en cuenta que se pueden suceder a consecuencia de ello situaciones de frustración que desemboquen en agresividad y autoridad, o por el contrario, en disminución de la autoestima que hagan que se queden vulnerables a las actuaciones sobre éste los demás compañeros.

Para que se produzca maltrato o “bullying” en el entorno escolar se tienen que evidenciar una serie de elementos que son:

• Un deseo intencional y obsesivo que se materialice en acciones agresivas.
• Que se produzca contra alguien que posee menos “poder”
• Que tenga lugar de un modo reiterado
• Que exista carencia de argumentación por la que se realice la agresión.


Las agresiones se pueden dar de forma verbal (por ejemplo, burlas), en forma de intimidación psicológica (pedir que hagan algo en contra de su voluntad, notas amenazadoras.), en forma de agresión física (collejas, zancadillas.), en forma de aislamiento (no les deja participa en la dinámica del grupo) y por último, y el más novedoso, en forma de acoso mediante las tecnologías (grabaciones de videos, manipulación de la persona a través de las redes sociales.)

En todas estas agresiones cabe destacar que se dan una situación semejante en todas, y es que siempre va a haber un adolescente que sea dañado y sumiso al agresor, un conjunto de personas que actúan alrededor del agresor que sienten miedo de ser tratados de la misma forma y por ello no le contradicen (siendo, por lo tanto, víctimas también) y una persona que posea autoridad y el que realice la acción de la agresión. Aunque cabe destacar, que en la actualidad, también se está producción una forma de acoso en la que no existe una figura principal, sino que es un grupo entero el realiza la acción, “bullying en masa” y que se atenta contra una persona que se le considera inferior.

Con respecto a esto último quiero destacar que, antes de llegar a este punto, siempre se ha de pasar por la situación que he venido describiendo anteriormente, ya que siempre hay una persona que toma la iniciativa, aunque la consecuencia de ello sea que todos adopten la misma actitud, y llevan a cabo la acciones de forma reiterada siempre en grupo.

Pues bien, todo lo detallado anteriormente, desgraciadamente, es un hecho que se repite en nuestras escuelas de forma reiterada, y que además se está llegando a tal punto que se está considerando como un hecho normalizado, y al que no se le pone una solución a ello.

Existe la “Guía para el equipo docente”, la cual recoge una serie de postulados y medidas para la actuación de los profesores ante casos de “bullying”. Pero desde mi punto de vista, creo que ello debería ser complementado con la formación y preparación del profesorado para la detección y actuación en estos casos, para que sepan y tengan en cuenta cuáles pueden ser los síntomas que de ello se provoca, además de cómo poder interactuar con los menores para llegar a una posible solución.

Es evidente que en este campo el papel de la educación social dentro de las escuelas es muy importante, y que poco, se está teniendo más en cuenta. Ya la LOE y la LEA lo dicen es sus artículos, el reclamo de nuevos perfiles profesionales que estén especializados en la diferentes necesidades que dentro del entorno escolar se puedan suceder. Es muy importante que nuestro papel como profesionales esté muy unido al del profesorado y los diferentes profesionales de los que se compone la escuela. Nuestra actuación en la prevención, en la mediación de los conflictos, en la aplicación de los programas y en el seguimiento individualizado del agredido como el agresor tiene que estar muy unida con las actuaciones que los otros profesionales lleven a cabo, de manera que, se haga una actuación más inclusiva, efectiva y satisfactoria para las consecución de mejoras sociales en esta materia.

No me puedo dejar atrás la relación de acompañamiento y seguimiento con las familias, ya que es el pilar fundamental de socialización y transmisión de valores al adolescente, y su principal apoyo (supuesto) en estos casos. Se dan casos de diferentes estilos educativos por parte de ésta, por lo que también es importante trabajar con ello, además de la estructuración que presente cada una, y tenerlo en cuenta para fomentarlo, o por el contrario, buscar alternativas para que mejore la relación entre el menor y su familia, para la posterior mejora de actitudes en el adolescente.

Por último, me gustaría también destacar nuestro trabajo con los principales afectados: agresor y agredido. En el primer caso nos encontramos con adolescentes que probablemente presenten en el futuro conductas delictivas, lo que hará que ponga en peligro su adaptación en la sociedad. En el segundo, nos encontramos con menores con baja autoestima, con problemas de salud y emociones y con reacciones que pueden acabar en suicidio. Tanto el uno como el otro son materia de nuestra intervención, ya que ambos pueden convocar en la desadaptación social. Es importante trabajar en esa edad para que en un futuro puedan hacer frente a todas las situaciones que se le produzcan, y no vuelvan a cometer las mismas acciones que hagan ponerse en vulnerabilidad, fomentando en ello el autoconocimiento, autodeterminación y el saber afrontas las dificultades.

sábado, 7 de mayo de 2011

PROBLEMAS DE ADICCIONES


Hoy día nos encontramos ante diferentes problemas que en gran medida pueden afectar a todas las personas de cualquier sociedad de cualquier lugar del mundo. Con ello me refiero a las adicciones, situación la cual es muy difícil que sea reconocida por la persona que la sufre.


Pero, ¿qué es la adicción? Es aquella situación por la que puede pasar una persona que se caracteriza por mostrar una gran dependencia, ya sea hacia una sustancia, un objeto, una persona, o una acción en sí. Ello trae consecuencias negativas que pueden afectar al organismo de la persona, al nivel psicológico e incluso social, creándose un círculo vicioso que lo determina y modifica la vida diaria que anteriormente llevaba a cabo.


Existen distintos tipos de adicciones: alcohol, tabaco, drogas, nuevas tecnologías…Ello confirma de que hay que ir evolucionando y adaptándose a las diferentes situaciones que se pueden producir, y no centrarse en las que históricamente se han ido dando, como las drogodependencias y alcoholismo.


Aquellos aspectos que determinan a una persona adicta son el pensamiento adictivo y la codependencia.


Pensamiento adictivo: supone la inhabilidad de razonamiento por parte de la propia persona para tomar decisiones que favorezcan su bien propio, es decir limita la capacidad para razonar consigo mismo. Se desarrolla mediante las diferentes situaciones y obstáculos que la persona se va encontrando en la cultura y sociedad, provocando que se sienta inútil, diferente e inservible para el resto de su entorno, haciéndose vulnerable ante los diferentes tipos de adicciones y cayendo en ello como forma de acogida para sentirse mejor.


Codependencia: está caracterizada por la total atención hacia una persona o situación desde la cual intenta orientar todas sus acciones y a las que se adapta debido a su total entrega hacia ella, haciéndose sentir bien consigo mismo. Ello está determinado por la negación inconsciente de las emociones creando una realidad diferente en función de la persona o situación de la que se es adicto. Ello trae como consecuencia conductas controladoras, desconfianza, stress… que hacen que una persona se haga también vulnerable a cualquier tipo de adicción.


Tras esto, se puede concluir que el perfil de una persona adicta no es un individuo que se encuentra inmerso dentro del mundo del consumo tanto de drogas como de cualquier tipo de situación, si no que es un individuo que ha adoptado un estilo de vida peculiar que se caracteriza por el consumo, y que provoca que cree unos determinados valores que determinan la forma de relacionarse, de cómo expresarse y de cómo ver desde su punto de vista su realidad. Su personalidad se ve caracterizada por el debilitamiento del yo, por la manera específica de conducir sus actuaciones, por sentirse vacíos y diferentes ante el resto de la sociedad y por un desorden emocional que los hace vulnerable al afrontamiento de las diferentes situaciones que se les presente.


Afortunadamente he tenido el placer de poder colaborar con personas drogodependientes a través de la Fundación de “Proyecto Hombre”. Concretamente he estado de voluntaria en una casa de acogida con mujeres en la primera fase de tratamiento terapéutico. Lo que más me llamó la atención fue el reconocimiento a tener una adicción de cada una de las integrantes. Otro aspecto que también me sorprendió fue la diversidad de perfiles que existían entre las mujeres, por lo que pude constatar que cualquier tipo de persona puede llegar a tener alguna adicción, y que por lo tanto, cada una requiere de un seguimiento individualizado.


Una de las cosas que también pude evidenciar son los aspectos que determinan a una persona adicta. Hablado con las mujeres, me contaron que llegó un momento en el que no podían hacer frente sus situaciones difíciles y recurrían al alcohol como forma de evadirse de la realidad…aunque esa realidad nunca se les cambió. Se constata pues el pensamiento adictivo. Por otro lado había otras mujeres que confirmaban que se habían hecho dependientes de alguna persona, y que por ello habían llegado al punto de consumir, confirmándose el factor de la codependencia. Me gustaría poner un ejemplo concreto sobre una mujer que ya había sido rehabilitada, y que ya se enfrentaba sola a la realidad. Contó que sentía miedo al no saber relacionarse, a no saber afrontar los problemas si no es desde el consumo, pero que debido a todo el apoyo que habían recibido de los familiares y desde la fundación, iba a hacer el esfuerzo necesario para poder superarlo por ella misma.


Creo que hay dos factores muy importantes para poder reintegrarse en la sociedad sin volver a caer en el consumo: saber que ha tenido un problema y ello no ha sido la solución, y el apoyo de sus seres más cercanos para sentirse útil y necesario en la sociedad.


Para ello creo que es muy importarte nuestro papel como educadores sociales. Se de primera mano, y como nos aportan los compañeros, que en “Proyecto Hombre” no existen educadores sociales contratados, y que básicamente nuestra labor es ejercida por los terapeutas. Una vez más vemos como nuestro trabajo no es valorado, y se traslada a otros profesionales que no han sido formados para ello, infravalorando nuestra formación y nuestra capacitación para ello.


Creo que a la hora de ayudar a las personas drogodependientes, es muy importante que el educador social los ayude en el desarrollo de las habilidades sociales, ya sean para la relación con otras personas, como para la búsqueda de un trabajo, por ejemplo. También la creación de diferentes talleres para que expongan su creatividad y plasmen todo aquello que les inquieta para poder trabajarlo con ellos, todo ello orientado a que por ellos mismo salgan adelante y se vean con fuerzas para enfrentarse a la realidad y no cometer los mismos errores.


También hay que caer en la cuenta que en la actualidad se están dando nuevas formas de adicciones, por lo que cada vez se requiere más de la especialización de los profesionales. Es decir, se tendrá que ir avanzando en el reconocimiento de la Educación social como factor primordial para ayudar a todas estas personas, ya no solo a nivel de intervención, sino también desde la prevención a nivel comunitario, punto muy importante desde la Educación social y del que no se está valorando como punto importante para poder evitar intervenciones futuras.