
Hola a todos.
Soy Mª Ángeles, una educadora social de una asociación de Sevilla que está solidarizada con la violencia de género. Comencé a trabajar en ella una vez habiendo entregado mi curriculum, y hasta ahora siguen contentos con mi labor.
Hace unos días, nos llegó un aviso de los SS. CC sobre una mujer que había sufrido maltrato, y que necesitaba todo tipo de apoyo y ayuda en este tema. Nosotros la acogimos con los brazos abiertos y comenzamos a trabajar con ella.
María está casada, tiene 42 años, y tiene dos hijos de 14 y 10 años respectivamente. Su testimonio llegó a los SS. CC y enseguida la atendieron. Desde su testimonió se pudo concretar que había sufrido abuso físico y psicológico, aunque también os transmito que existen abusos sexuales (obligan a la mujer a mantener relaciones íntimas sin su consentimiento), ambiental (no se respeta el entorno de la mujer y su independencia) y el financiero (el hombre ejerce el poder y limita la libertad de la mujer para que ella haga con el dinero lo que quiera).
Anteriormente a esto María había estado dos años aguantando la situación, y el salir de ello fue debido a sus hijos, en los cuales vio miradas de tristeza ante la situación y sabía que tenía que darle un entorno mejor para sus hijos, además de un buen ejemplo de familia basado en el respeto. Todas persona que no es maltratada siempre se ha hecho la pregunta de cómo una mujer puede aguantar que un hombre la trate así. Pues así os explico la teoría del ciclo de la violencia: ésta tiene el primer paso que se marca por una tensión controlada del hombre que maltrata, y que en el segundo paso se descontrola y es cuando se produce el maltrato. Tras esto, el tercer paso, de Luna de Miel, el hombre se muestra arrepentido, y su mujer al quererlo lo perdona. Es un círculo vicioso en el que se cae inconscientemente, y del que es muy difícil darse cuenta.
Cuando hablamos con ella sobre su empleo, nos dijo que primeramente había estado trabajando en una oficina de contable. Estuvo muy bien, ya que aunque tenía a su primer hijo, recibía ayuda de su madre para cuidarlo. Pero si nos comenta que se había sentido a veces frustrada porque realizaba muchos progresos, y siempre veía cómo compañeros suyos (mayormente hombres) ascendían y ella no. Entonces se quedó embarazada de su segundo hijo, y fue despedida de la oficina. Fue una mala situación, ya que con el sueldo sólo de su marido no llegaban a fin de mes, y tampoco su madre podía hacerse cargo de sus hijos porque se puso enferma. Buscó trabajo en todo aquello que pudiese poner en práctica sus estudios de administración, pero eran muchas las trabas que le ponían para acceder al puesto. Acabó encontrando trabajo en el ámbito doméstico, desde la economía sumergida.
Tengo que añadir un paréntesis ante esta situación, ya que, son muchas las mujeres que encuentran estas limitaciones a la hora de acceder a un puesto de trabajo. El techo de cristal es uno de los casos más comunes, que como afecto a María, superponen una barrera ante la mujer para que no pueda acceder a los puestos de alta dirección. Al tener puestos inferiores con salarios inferiores, y al tener limitaciones para acceder a un empleo, se está produciendo el fenómeno de feminización de la pobreza, el cual deja a las mujeres en vulnerabilidad para llegar a ser excluidas de la sociedad, ya que poseen menos renta para poder desenvolverse en la vida cotidiana y cuidar de sus familias.
Esta situación ha sido así durante toda la historia. Ya desde la época de Grecia, la mujer era tratada como esclava, y solo se dedicaba al ámbito doméstico. Además eran consideradas como un bien material, y no se tenían en cuenta sus opiniones, además de que ni se pensaba que la mujer pudiese acceder a la educación.
Aunque en la actualidad se hayan conseguido muchos avances, hoy día aun sigo encontrándome falta de igualdad en los cargos directivos, diferencias salariales y contratos a tiempo parcial para las mujeres.
Volviendo a la situación de María, una vez que llegó a los SS. CC, se puso en marcha el protocolo de actuación donde se abarcan los temas de denuncia, lesiones, si quiere abandonar su domicilio, si tiene hijos, si mantiene redes de apoyo… en este caso, María denunció, sus lesiones ya no eran visibles, ya que en los últimos casos fue abuso verbal, y quiso seguir en casa, por lo que se pusieron en marcha un equipo interdisciplinar para evaluar la situación, además de proporcionarle un plan de seguridad para ella y sus hijos.
Pero también tengo que decir que existen viviendas tuteladas, apoyo psicológico para las mujeres que deciden tomar otro camino, o que sufren situaciones diferentes. Son muchos los casos que llegan, y como casos hay personas, y todas ellas diferentes con situaciones diferentes.
Tras esto, ha María se le ha informado acerca de los programas que existen desde el IAM (Instituto Andaluz de la Mujer), en materia de formación y acceso al empleo (Programa Cualifica), en apoyo jurídicos y psicológicos… Además, también se le ha sido transmitido desde nuestra asociación los programas y servicios que están a disposición de las mujeres: Programa Amiga, donde se ofrece apoyo psicológico, ayuda económica, viviendas; Amiga Emplea, dando formación y ayuda en el acceso al mercado laboral; Testimonios Positivos, potenciando las cualidades de estas mujeres para que sirven como futuras agentes sociales de cambio; RAMA (Red de Apoyo a Mujeres Maltratadas), donde mujeres que ya han superado su situación ayuden a otras que están pasando por ello y seguir adelante.
Tras esto, ha María se le ha informado acerca de los programas que existen desde el IAM (Instituto Andaluz de la Mujer), en materia de formación y acceso al empleo (Programa Cualifica), en apoyo jurídicos y psicológicos… Además, también se le ha sido transmitido desde nuestra asociación los programas y servicios que están a disposición de las mujeres: Programa Amiga, donde se ofrece apoyo psicológico, ayuda económica, viviendas; Amiga Emplea, dando formación y ayuda en el acceso al mercado laboral; Testimonios Positivos, potenciando las cualidades de estas mujeres para que sirven como futuras agentes sociales de cambio; RAMA (Red de Apoyo a Mujeres Maltratadas), donde mujeres que ya han superado su situación ayuden a otras que están pasando por ello y seguir adelante.
Esta historia supone un hecho real, pero que si la analizamos más a fondo creo que hay aspectos en los que habría que incidir. Por ejemplo creo que es muy importante el trabajo con el hombre que maltrata, ya que si no se cambian sus conductas se seguirán dando nuevas situaciones de violencia de género, y seguirá siendo un círculo vicioso en el que si no trabajamos todos los profesionales de esta rama no podremos mejorar. También quiero añadir que en la ley 13/2007, de 26 de noviembre, de Medidas de Prevención y Protección Integral contra la Violencia de Género, solo aluden al maltrato de un hombre hacia una mujer, sin contemplar los casos de mujeres hacia hombres, que hay que decir que han acudido a nuestra asociación buscando ayuda. Hay buscar nuevas vías de actuación, que abarquen más problemáticas. Actuaciones con hombres que maltratan, actuaciones en materia de vigilancias a la empresas y del trato de éste hacia las mujeres, y colaborar por la igualdad de trato y oportunidades para todos.
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