Este relato, basado en una historia real, me sirvió en un seminario para realizar el análisis de una historia de vida. Ahora lo he visto útil para analizarlo desde los nuevos modelos de intervención que han surgido con el tiempo para poder ayudar a las personas con sus situaciones problemáticas.
De forma que podáis ver un poco de que va, aquí os dejo el enlace donde he encontrado un resumen que recoge muy bien los datos más significativos que pasan en la vida de este joven. http://html.rincondelvago.com/la-historia-de-julian_juan-f-gamella_1.html
Aquellos elementos que hacen que Julián se mantengan en la desadaptación los podemos percibir en el poco autocontrol que posee de sí mismo, ya que se deja guiar por las conductas de su grupo de iguales al que se une. Lo que empieza por simple diversión y cambio en la vida, acaba siendo para él una situación drástica en la que tienen protagonismo la droga y la delincuencia, y no es capaz de darse cuenta de que su situación empeoraba cada vez más. Además, a estos elementos hay que unirle la falta de apoyo de su familia, que siendo totalmente estructurada acaba por darse cuenta, una vez que es tarde, de que su hijo tiene un problema y que hay que ayudarlo aunque él no lo vea así.
Muestra una visión de la vida totalmente activa, que ésta no le ofrece retos para que el esté cada vez más satisfecho con lo que realiza. De ahí que cada vez vaya introduciéndose en contextos que él nunca había conocido, y como lo pasaba bien, seguía con ello. Se opone por ello a la cultura que le rodea, para retarla y concienciarse el mismo de que puede conseguir todo lo que se proponga, aunque no se dé cuenta de que no es el camino indicado. No cumple las normas, se siente bien con ello, y sobre todo realizándolo con su grupo de iguales. Sólo por el siente la empatía de que hay que dar la cara en todo momento por ellos, porque si entre ellos no se ayudan, nadie lo hará por ellos.
Pero tras haber pasado dos veces por la cárcel, me parece muy interesante la reflexión que hace acerca de la situación que ha vivido a lo largo de todo este tiempo.

En esta reflexión se puede observar, cómo él mismo es consciente de su situación, que eso es lo que te hace salir de la situación problemática por la que se pasa. Ve que no es la cárcel lo que cambia a las personas, sino el que uno mismo vea y sienta que no ha sido lo correcto y que no quiere volver a pasar por ello.
En cuanto ve que el robar y el consumir drogas no es lo que le beneficia en su vida, siente que ha perdido el tiempo, y es cuando busca alternativas, busca ayuda en su familia que desde siempre se ha encontrado ahí, y son ellos los que le ayudan a buscar nuevas formas para no caer otra vez en la mismas situación. Por ello acuden a organizaciones que le ayuden a superar su adicción, y entre todos se establecen unos fines para poder seguir adelante. Pero acentúa que es difícil, porque llegas a tu lugar de siempre y te encuentras a los mismos, aquellos que le hicieron caer en aquella situación. Por ello dice que el barrio no es un sitio para encontrar algo, hay que salir de allí y encontrar nuevos caminos que le beneficien. Porque al igual que el se ha dado cuenta de que no le ha sido de bien todo lo que ha sucedido para su persona, también como la familia ha sufrido y sin embargo no lo han abandonado, han seguido ahí a pesar del dolor y del trato de él hacia ellos.
Me parece espectacular este relato, ya que no había conocido caso alguno en el que la misma persona cuente como se ha sentido y como ha conseguido darse cuenta de todo. Una vez más me conciencio de que las cárceles y las medidas represivas no son buenas durante todo un proceso, sino que hay que ayudar a las personas a que se den cuenta de lo que han hecho, haciéndoles reflexionar, en conclusión, poner en práctica todos los conocimientos que estamos adquiriendo en nuestra carrera para ser futuros educadores sociales.
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